Le gustaba pasear por las ciudades a las que le llevaba su trabajo. Sentarse en la mesa de cualquier café y jugar a imaginar las vidas de cuantos pasaban por delante.
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Volvió muchas veces al kiosko sonriendo para sí por lo que consideraba una tontería pero sin abandonar la esperanza.
En primavera, mientras esperaba en la cola de un cine, reconoció aquel olor. Se volvió con rapidez y ambos abrieron los ojos por la sorpresa. Ella también estaba sola...
Siempre que sale el tema comentan entre risas que no recuerdan nada de aquella película...
#150 palabras es una idea de Marta (Diario de Algo Especial)
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*Nunca pierdas la esperanza.